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22 de julio de 1645: fallece el conde-duque de Olivares.

julio 22, 2026

Hace 381 años fallecía Gaspar de Guzmán y Pimentel, I conde-duque de Olivares, en la ciudad de Toro. El 12 de junio de 1643 abandonó su retiro en el palacio de Loeches para emprender el que sería su último viaje. Ya entonces presentaba un estado de salud muy deteriorado, tanto en lo físico como en lo mental y emocional.

Desde joven padeció obesidad y gota, dolencias que, unidas a los excesos propios de su posición y al sedentarismo impuesto por sus responsabilidades políticas, se agravaron con el paso del tiempo. En sus últimos años sufrió intensos dolores, un acusado debilitamiento y un progresivo trastorno mental que derivó en episodios de delirio y demencia. Algunos historiadores sitúan el inicio de este deterioro psicológico en la muerte de su hija, fallecida a los 16 años durante el parto junto a su hija, truncando la continuidad directa de su linaje.

En los días previos a su muerte, la enfermedad entró en su fase terminal y el desorden mental se intensificó. Evocaba insistentemente a su esposa y recordaba su etapa como rector de la Universidad de Salamanca. El día 15 sufrió un episodio de fiebre acompañado de un fuerte delirio, por lo que fue sometido a una sangría al día siguiente. A petición de su esposa, acudió desde Valladolid el médico de cámara del rey, quien lo encontró sentado en la cama, aun delirando. En un breve momento de lucidez, logró confesarse y otorgó poder para testar a su mujer.

Finalmente, el sábado 22 de julio de 1645, entre las nueve y las diez de la mañana, falleció de muerte natural, probablemente a consecuencia de la gota y la arteriosclerosis, quien fuera uno de los hombres más poderosos e influyentes de la historia de la monarquía hispánica.

Acta de defunción del Conde Duque de Olivares según el original. Imagen generado por I. A.

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