Qué Ver
Monumentos
Loeches conserva un patrimonio único donde monasterios, templos, plazas históricas y arquitectura tradicional narran siglos de historia. Recorre sus monumentos y descubre la identidad cultural y artística que define al municipio.

Monasterio de la Inmaculada Concepción
Los Condes de Olivares fundaron en 1640 este conjunto dominico femenino de Dominicas Recoletas, cuya iglesia —obra de Alonso Carbonel— es uno de los mejores ejemplos del barroco cortesano madrileño. En su altar destaca el fresco dedicado a Santo Domingo de Guzmán, y el templo llegó a ser una de las iglesias con mayor número de obras pictóricas de España, con piezas de Rubens, Velázquez, Alonso Cano o Miguel Ángel. Como curiosidad, su fachada es prácticamente idéntica a la del Monasterio de la Encarnación de Madrid.

Panteón Duques de Alba
Al entrar en la iglesia del Monasterio de la Inmaculada Concepción, habitado en sus orígenes por una orden de Dominicas recoletas, encontramos en el lado de la epístola una reja de hierro forjado que da acceso al panteón de los Duques de Alba. Su construcción, de principios del siglo XX, fue costeada por el XVII duque Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, padre de Cayetana.

Cripta de la familia de Olivares
Descendiendo por una escalera situada junto al panteón y al lateral derecho del pórtico de la iglesia de la Inmaculada Concepción se accede al sótano donde se encuentra la cripta de enterramiento de la familia Olivares. En su interior se conserva un osario moderno que identifica los restos de los miembros de la familia allí depositados.

Monasterio San Ignacio Mártir
El Convento de San Ignacio Mártir, fundado en 1596 por la familia Cárdenas, es el edificio religioso más antiguo de la villa. De estilo barroco y habitado por una comunidad de Carmelitas Descalzas, conserva una larga tradición artesanal, destacando la elaboración de sus conocidas mermeladas según la temporada.

Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora
Su construcción se remonta a mediados del siglo XVI. En el exterior destacan tres puertas de estilos diferentes: la puerta de la epístola, de estilo barroco; la antigua entrada principal al templo, de estilo plateresco; y la antigua puerta del cementerio, de estilo renacentista.




