Se encuentra en el interior del conjunto del Monasterio de la Inmaculada Concepción, con acceso desde la iglesia.
Parking Cercano
Se recomienda aparcar en las inmediaciones de la Plaza de la Duquesa de Alba y calles cercanas, a pocos minutos a pie del acceso a la iglesia y al panteón.
Acceso
No es de acceso libre. El acceso al panteón se realiza mediante visita guiada previa concertada.
Época y estilo
Construcción de principios del siglo XX, inspirada en la tradición funeraria monumental, con referencias al panteón de los Reyes de El Escorial.
Qué ver cuando vengas
La reja histórica que da acceso al panteón desde el interior de la iglesia.
La arquitectura monumental del panteón, inspirada en El Escorial.
El sepulcro escultórico yacente de mármol blanco.
Los nichos funerarios de mármol negro distribuidos en las estancias laterales.
Historia y curiosidades
El Panteón de la familia Alba fue construido a comienzos del siglo XX por encargo de Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, XVII duque de Alba y padre de Cayetana de Alba. Concebido como lugar de enterramiento para los miembros de la Casa de Alba, el edificio se levanta sobre parte de los antiguos terrenos del palacio del Conde-Duque de Olivares.
La obra fue realizada por el arquitecto Juan Bautista Lázaro y su diseño recuerda al panteón de los Reyes del monasterio de El Escorial. Presenta una planta trilobulada organizada en torno a un espacio cuadrado central, rematado por una cúpula que refuerza el carácter solemne del conjunto.
En el interior, los nichos funerarios de mármol negro se distribuyen en las tres estancias laterales, agrupados de tres en tres. Entre ellos destaca un sepulcro escultórico yacente, elaborado en mármol blanco veteado, que se convierte en uno de los puntos de mayor interés para el visitante.
El acceso desde la iglesia de la Inmaculada Concepción se realiza a través de una reja de hierro forjado, elemento que subraya la separación entre el espacio de culto y el ámbito funerario reservado a la familia Alba. Todo el conjunto mantiene una atmósfera de recogimiento y solemnidad que refleja la relevancia histórica de la casa nobiliaria.