28 de marzo de 1515: nacimiento de Santa Teresa de Jesús

El 28 de marzo de 1515 nació Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada, la primera hija de los ocho hijos varones de Alonso Sánchez de Cepeda, descendiente adinerado de una familia judía conversa, y de su segunda mujer, Beatriz Dávila y Ahumada.
Existen dos teorías del lugar de su nacimiento: en la propia ciudad de Ávila, en la casa familiar, hoy convento de Santa Teresa de Jesús, o en el pequeño municipio de Gotarrendura, cerca de Ávila. Existen varios datos que hacen pensar que en esta población nació Teresa y no en la capital, ya que en Ávila no existe su partida de nacimiento, y en el Libro de nacimientos de Gotarrendura faltan treinta hojas que pertenecen a las fechas en las que nació Teresa. Otro dato importante es que todos sus hermanos nacieron en dicha localidad, e incluso su madre falleció en el lugar. En el centro del pueblo aún existen propiedades, como un palomar que data como mínimo de principios del siglo XV, que pertenecieron a su familia y a las que la propia Doctora de la Iglesia alude en alguno de sus escritos.
En la ciudad de Ávila se encuentra el convento de Santa Teresa de Jesús edificado sobre los antiguos terrenos de la familia de los Cepeda. En el siglo XVII la casa estaba en estado de abandono y ruina, y es por ello por lo que en 1628 el obispo abulense Francisco Márquez de Gaceta apoyó a los carmelitas para que construyeran un convento en honor a la Santa reformadora sobre estos terrenos. Es en estos años cuando aparece Gaspar de Guzmán y Pimentel, quien al llegar al valimiento de Felipe IV, puso mucho interés en las fundaciones de la orden descalza y pidió se le cediera el patronato de esta nueva construcción el 21 de abril de 1631, de ahí que en la fachada de la iglesia aparezca su escudo de armas. En 1629 se puso la primera piedra en el mismo sitio donde se supone que estaba la habitación donde nación Teresa y con los recursos que aportó el conde duque la obra se desarrolló con rapidez.
La inauguración del templo se efectuó el 14 de octubre de 1636, aunque aún quedaba por decorar su interior. En cuanto a la arquitectura, el edificio es una representación del estilo barroco de aquel momento, siguiendo el mismo modelo, especialmente la fachada, que se encuentra en la propia ciudad de Ávila, la iglesia del convento de San José, o en Madrid, con ejemplos como el monasterio de la Encarnación o la iglesia del monasterio de la Inmaculada Concepción de Loeches, que mandó construir el conde duque en 1635.




